Ubicación geográfica:De qué conflicto se trata, dónde y cuándo fue.

Ubicación geográfica de Malí,en África.
Provincias de Malí.
Introducción:
En la antigüedad, el territorio del actual Malí fue sede de los tres grandes imperios de África Occidental. Posteriormente, el Imperio de Malí fue formado en el curso superior del río Níger y alcanzó su máximo poderío en el transcurso del siglo XIV. El reinado declinó posteriormente como resultado de conflictos internos, siendo finalmente reemplazado por el Imperio Songhay.
CONFLICTO:
La formación del Estado de Malí
data desde los tiempos del Imperio de Malí, aunque fundado en el siglo XI, solo
fue hasta los siglo XIII y XIV cuando logro alcanzar máximos niveles de
esplendor, convirtiéndose en uno de los estados dominantes del oeste africano y
uno de los principales centros culturales y de comercio de la región. El contacto
inicial con lo navegantes europeos, llegados desde el golfo de guinea, ocurrió
en las inmediaciones de lo que hoy es Ghana, el cual, se convierte en uno de
los puntos de contacto más importantes entre los comerciantes de las rutas de
caravanas transaharianas y los comerciantes europeos.
Ya para 1850, esta posición privilegiada llego a su fin, al momento en que tropas francesas penetran el Imperio de Molí tras vencer su resistencia armada. Como consecuencia de este hecho, Molí pasa a formar parte de la administración colonial de África Occidental Francesa. En el año de 1854, las autoridades francesas contemplaron la posibilidad de unión del Alto Senegal con el Alto Níger y para 1876 los establecimientos de la costa se habían extendido considerablemente hacia el interior por medio de misiones y campañas militares, sin embargo, solo será hasta 1985 cuando los territorios se lograron agrupar bajo un solo gobernador general, lo que permitiría la consolidación del dominio y la expansión francesa para el año de 1900. En el año de 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, se proclama la adhesión del África Occidental Francesa a las Naciones Unidas.
Ya para 1850, esta posición privilegiada llego a su fin, al momento en que tropas francesas penetran el Imperio de Molí tras vencer su resistencia armada. Como consecuencia de este hecho, Molí pasa a formar parte de la administración colonial de África Occidental Francesa. En el año de 1854, las autoridades francesas contemplaron la posibilidad de unión del Alto Senegal con el Alto Níger y para 1876 los establecimientos de la costa se habían extendido considerablemente hacia el interior por medio de misiones y campañas militares, sin embargo, solo será hasta 1985 cuando los territorios se lograron agrupar bajo un solo gobernador general, lo que permitiría la consolidación del dominio y la expansión francesa para el año de 1900. En el año de 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, se proclama la adhesión del África Occidental Francesa a las Naciones Unidas.
Los
albores de la independencia tienen su origen en el año de 1958, en el momento
en que Malí pasó a formar parte del África Occidental Francesa, justo en el año
en que se celebró un referéndum para votar la independencia. Dicho referéndum
contemplaba la construcción de la Federación de Malí, de la cual formaban parte
Senegal, Dahomey y Volga. Sin embargo, dicha Federación sufriría para 1960 la
separación de sus miembros, dejando solamente a Malí, que luego paso a
denominarse como la República de Mali.
El
primer presidente de la República, Modibo Keita, adoptaría una postura de
ruptura con las autoridades coloniales francesas y promovería desde el
gobierno, un acercamiento a la entonces URSS, posicionándola como foco y como
aliado de desarrollo para la naciente república. Esta alianza duraría hasta
1967, cuando las altas tasas de inflación en el país lo obligaron a reabrir
relaciones políticas y económicas con Francia. Para 1968, un golpe militar
derroca al presidente Keita, en nombre de un Comité Militar para la Liberación
Nacional (CMLN), dirigido por el Teniente Moussa Traoré, con la promesa de
reducir la corrupción en el país y recuperar las buenas condiciones económicas.
Su gobierno, durante de 1976, bajo el partido Unión Democratique du Pueblo de Malí (UDPM), no logro cumplir sus
promesas iniciales, lo que genero gran descontento en la población y al
interior del ejercito, lo que ocasiono un gran número de intentos de golpe
militar en los años subsecuentes.
En
1985, Malí sostuvo una cruenta guerra con Burkina Faso, deteriorando sus
relaciones diplomáticas y comerciales en la región, y en los años noventas, el
ejército reprimió violentamente las rebeliones de la tribu tuareg en el norte del país, causadas por las
exigencias por mayor acceso a tierra cultivables y por la libertad religiosa de
esta tribu, la cual, se inclina hacia un islam sincrético con creencias
animistas pre-islámicas propias de pueblo bereberes. Como consecuencia
adicional, en la misma zona se agravaron los problemas y tensiones étnicas
entre los kunta (tribu originaria de Mauritania cuyo origen data de las
comunidades nómadas y de guerreros traídos por el Islam desde el norte de
África durante el siglo XIII) y varias de las comunidades locales de origen
árabe.
En
1991, el gobierno de Amadou Toumani Touré (quien derrocó a Traoré en 1991), se
vio sitiado por la insurrección de las Tuareg en el norte y de los Moros, en el
oeste. La sequía que sobrevino en 1990 originó el fin para gran parte de la
economía tradicional Tuareg, basada en la cría de ganado con la consiguiente
marginalización de su población. El gobierno de Touré se vio obligado a acudir
a la ayuda de los gobiernos de Níger, Burkina Faso y Argelia para hacer frente
a estas problemáticas, con lo cual, para 1992, se alcanzan los acuerdos entre
los gobiernos de Argelia y Malí con las organizaciones Tuareg, y con acuerdos
entre los gobiernos de Mauritania y Malí respecto al problema Moro. El gobierno
de Touré también se vio obligado, por el gobierno de Francia, a organizar una Conferencia
Nacional para discutir una nueva constitución y la formación de un Gobierno
Provisional que preparara la celebración de elecciones libres y el alejamiento
del ejército de la política.
Para
ese mismo año, las elecciones de abril impusieron como ganador de los comicios
presidenciales al candidato de la Alianza para la Democracia en Malí (ADEMA).

Otro de los hechos preocupantes
consiste en la penetración de corrientes adeptas al salafismo en Malí, la cual,
profesa una interpretación ultraconservadora del islam que pretende el regreso
a los usos y costumbres de los tiempos de Mahoma. Con dichos grupos salafistas,
vinieron los grupos y fracciones asociadas al terrorismo, es así, como desde
finales de los años 90, se registran los primeros grandes enfrentamientos entre
el Grupo Islámico Armado (GIA) y las autoridades y fuerzas de seguridad
argelinas, lo cual, causa graves tensiones en la región del Sahel, en razón a
que estos grupos buscaron santuario en los países vecinos, lo cual, vino
acompañado de grandes desplazamientos de población local y la destrucción de
templos católicos.
Fue un proceso de independización violento,pero se consiguió la independencia.
El conflicto en Malí, solo puede explicarse por el cruce de cuatro fenómenos: étnicos, religiosos, políticos, algunos de reciente aparición y otros que datan desde los siglos de dominio colonial francés. Sobre la herencia colonial, es claro que Malí comparte varios rasgos con otras naciones de la región subsahariana. Como ya se había señalado al principio, las grandes fluctuaciones históricas que incluyen la existencia de un imperio originario, el reparto europeo (violatorio de la lógica de los pueblos y ecosistemas) y el posterior proceso de descolonización dieron lugar al nacimiento de países sin identidad nacional ni unicidad cultural.
Durante los años cincuenta, el África francesa (sub–región a la cual pertenece Malí) se levantó contra su colonizador, reclamando autonomía política. Inicialmente, estuvo sobre la mesa la propuesta de crear dos federaciones: la del África francesa occidental y la del África francesa ecuatorial. Francia se opuso porque la creación de pequeñas naciones era más funcional al deseo de control francés.Charles de Gaulle cambió la denominación de su Francia imperial, de Unión Francesa a Comunidad Franco-Africana, sin que nada más se modificara en la práctica. En 1958, De Gaulle llamó a un referendo para que los africanos decidieran si continuaban ligados a Francia o si se independizaban, perdiendo el apoyo económico de la metrópolis.
África
vuelve a ser el centro de la geoestrategia mundial y Malí el principal
territorio. Tenemos a los enemigos: los yihadistas y los Tuareg. El
terrorismo islámico es presente por el grupo Ansar Dine,
dirigido por el ex-líder tuareg, Iyad Aghaly, vinculado con la rama de
Al-Qaeda del Magreb islámico (AQUIM) especializada en la toma de rehenes
occidentales para pedir rescates y financiarse. Y el pueblo nómada se
centra en el movimiento nacional de liberación de Azawad. Son
dos grupos que tienen posiciones muy distintas, pero que tienen como
objetivo común la independencia de la parte norte de Malí: Azawad. Una
vez conseguida la independencia, no reconocida, del norte de Malí, el
grupo Ansar Dine ha obtenido el protagonismo del conflicto desplazando a
los Tuareg e implantando la ley Shaira.
Avanzaron hacía el sur donde
se encuentra Bamako, la capital, principal razón por la que Francia ha
decidido intervenir: en el sur es donde habita la mayoría de la
población. Irónicamente las armas utilizadas por los grupos islámicos
las obtuvieron de Líbia, después de la invasión de EEUU y la OTAN.
Malí es una ex-colonia galesa, tan grande
como España y Francia juntas. Se caracteriza por pozos de petróleo y su
valiosa posición (vecino de Níger que posee dos de las más grandes
minas de Uránio en el norte del país).La principal razón para acudir a Malí, como es la importancia de las minas de Uranio en el país.
El poder ha estado monopolizado históricamente por el principal y
más numerosos grupo étnico negro de la región: los bambara, los cuales,
profesan sus creencias tradicionales y algunos han adoptado el islam. Los
bambara conforman una fuerte organización social jerárquica, que rige bajo
criterios de orden familiar, de edad y de género, lo cual también se ve
reflejado en la esfera de los asuntos público. Esta tribu ha dominado y
excluido, durante más de medio siglo, a la minoría tuareg del norte del país.
Los Tuareg no son árabes,tienen su propia grafía. Este es un pueblo nómada de
la región del Sahel. Las comunidades tuareg no solo quedaron divididas en cuatro grandes
países: Malí, Níger, Argelia y Libia. Este destino de exclusión, llevo al estallido
de varias rebeliones tuareg en 1963 y 1990, que fueron aplacadas a sangre y
fuego por parte de la mayoría de gobiernos dictatoriales de Malí. Solo será
hasta 1992, con el advenimiento de ciertos periodos democráticos, cuando se
pudo alcanzar una posibilidad de entendimiento en el marco de un pacto
nacional, por medio del cual, se reconoció la autonomía al norte del país e
incorporó a los guerrilleros separatistas en las filas del ejército, a la
manera de lo que ocurrió en la transición sudafricana. Sin embargo, en 2001,
resurgieron los problemas con los tuareg alegando violaciones al pacto de 1992.
Ya para este año, importantes movimientos insurgentes nacieron en Níger, donde los tuareg también son minoría,
y se extendieron rápidamente hacia el norte de Malí.
En el caso concreto de Malí, la liberalización de la economía y la privatización de las empresas públicas, en el marco de los PAE, tuvieron como consecuencia la destrucción de la educación y de la salud, la agudización de la extrema pobreza, del desempleo y de la precariedad, favoreciendo, sobre todo en el norte, la emigración de los jóvenes y las iniciativas de las instituciones de caridad islámicas, que se sustituyeron al Estado ausente. También,se sumaba a su mal gobierno, con la implicación de los altos cargos políticos y militares en el tráfico de drogas, armas y actividades criminales en el norte del país, además del desconcierto total ante la rebelión que acababa de estallar en esta región y la descomposición de la clase política o gobernante maliense. Lo que condujo al mencionado golpe de Estado del capitán Sanogo, con el respaldo de la sociedad civil.
El 17 de enero de 1959, se forma la Federación de Malí que proclama su independencia el 20 de junio de 1960. Esta federación estalla algunos meses más tarde y la república de Malí se proclama el 22 de setiembre de 1960 el Sudán francés accede a la independencia bajo el nombre de Malí, liderado por Modibo Keita. Las fronteras, arbitrarias y artificiales del país se mantuvieron tal y como fueron definidas en su día, conforme a la ideología jacobina, con la consiguiente negación del derecho a la autodeterminación de los grupos étnicos.
La resolución del conflicto de Malí pasa por la adopción de un nuevo modelo federal de Estado y la eliminación de las fuentes de financiación de los grupos terroristas.
Sin embargo, las principales fuerzas políticas malienses se oponen a la solución federal: el gobierno sigue apostando por un Estado unitario y centralizado (sólo permitiendo algunas formas de descentralización) y el MNLA por un Estado tuareg. Es decir, la ausencia de voluntad política para conseguir la reconciliación nacional, pues muchos tuareg siguen considerando a los negros como esclavos o descendientes de esclavos.
En la actualidad:los conflictos y la situación de hoy en día.
Consecuencias del conflicto:
1. Múltiples
acusaciones contra las fuerzas malienses, que son señaladas de perpetrar
decenas de “ejecuciones sumarias” y otros abusos mientras contraatacaban a
extremistas islámicos atrincherados en el interior del país africano.
2.
La muerte de 33 tuaregs étnicos a manos de fuerzas malienses, a causa de los
enfrentamientos entre el sur controlado por el gobierno y el norte, que está
bajo control de extremistas vinculados con Al-Qaeda desde más de un año.
3.
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) señalo que al menos 11
personas fueron asesinadas en un campamento militar y que otras veinte fueron
víctimas de violaciones.
4.
De acuerdo con información suministrada por el ejército francés, unos mil
soldados de las tropas africanas de la misión de apoyo a Malí (AFISMA) están ya
desplegados en ese país, donde se han unido a la operación franco-maliense
destinada a recuperar las provincias septentrionales.
5.
El Movimiento
por la Unicidad del Yihad en África del Oeste (MUYAO), que desde finales de
junio controla la región de Gao, en el norte de Malí, ha efectuado
nuevas amputaciones a cinco supuestos ladrones, a los cuales, se les acusa de
haber atracado a los ocupantes de un vehículo que se dirigía de Gao a Niamey
(Níger).
6.
En Aguelhok, una pareja fue lapidada hasta la muerte por tener dos hijos sin
estar casados, en Ansongo, un supuesto ladrón sufrió el castigo de la
amputación de su mano derecha y existen evidencias de que decenas de personas
han sido castigadas con latigazos por beber alcohol o fumar cigarrillos.
7.
Días antes de los hechos anteriores, el Ejército de Malí había asesinado a 16
predicadores del movimiento islamista de carácter no violento Yama’a al-Tabligh
al-Da’wa en la localidad de Diabali (región de Segou, controlada por el
Ejército) cuando estos se dirigían a una conferencia religiosa en Bamako.
8.
La expulsión el ejercito de Malí, a finales del año pasado, en el marco de una ofensiva
combinada entre los rebeldes tuareg del Movimiento Nacional de Liberación del
Azawad (MNLA) y los grupos terroristas e islamistas radicales como el MUYAO,
Ansar Dine (Defensores de la Fe) y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), que dejo
en manos de estos grupos las tres regiones del norte de Malí: Gao, Kidal y
Tombuctú, y permitió el control de dos terceras partes del país.
La unificación de la lucha contra el poder central de Malí — localizado en Bamako, la capital — se ha materializado bajo la bandera del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), creado en octubre de 2011.
La experiencia militar permitió a los tuareg controlar la parte norte del país, ocupando en los meses siguientes regiones del norte y sus principales ciudades: Kidal, Gao y Tombuctú, declarando su independencia en abril de 2012.
Poco antes, la respuesta de las élites había sido un golpe militar en marzo de 2012, declarar la guerra y pedir la ayuda militar a Francia. El golpe se justificó por la creciente corrupción estatal y por el aparente débil manejo que el gobierno civil había dado a la crisis política con los tuareg. La decisión de la ONU de intervenir militarmente fue impulsada por Francia, en octubre de 2012, que fuera uno de los responsables de la situación de los tuareg.
La “operación Cerval”, desde que se llevó a cabo el 11 de enero de 2013, para hacer frente al avance de los yihadistas, tras la caída de la ciudad estratégica de Konna, en el centro (lugar de paso entre el norte y el sur del país), ha suscitado reacciones opuestas. Para unos, se trata de una operación neocolonialista. Para otros, era necesaria, para salvaguardar la integridad territorial de Malí contra los ataques terroristas. Sin embargo, y de acuerdo con Aminata Traoré, las verdaderas razones de la intervención de Francia son:
El error que se ha cometido por ahora ha consistido en dar prioridad a la solución militar (operación Cerval, MISMA, MINUMA…), a los que se ha dedicado importantes fondos, que bien pudieran haberse dirigido a la educación, la sanidad, el agua, la vivienda, la agricultura y el medioambiente (lucha contra la desertificación) o la creación de empleos para la juventud condenada a la precariedad. Son estos aspectos descuidados los que crean el caldo de cultivo o la adhesión de los jóvenes a los grupos yihadistas y de narcotraficantes, y de futuras rebeliones y revueltas.
A pesar de reducir considerablemente sus capacidades de acción los grupos yihadistas radicales, siguen siendo operativas. Algunos grupúsculos de estos movimientos, refugiados en los montañas inasequibles de Ifoghas y en el sur de Argelia y Libia, siguen cometiendo atentados en Gao y Tombuctú, e incluso extendiendo sus ataques a las ciudades nigerinas de Agadez y Arlit, bajo la instigación de Mokhtar Belmokhtar, el jefe yihadista, responsable de la toma de rehenes en Argelia en enero de 2013.
Nada puede asegurar, a raíz de lo sucedido en Irak, Afganistán y Libia, que la lucha antiterrorista acabará en Malí con aquellos movimientos. Tampoco se puede confiar en la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, que no pudo conseguir dicho objetivo, por ejemplo, en la República Democrática del Congo después de 15 años de presencia de sus tropas. La solución debe ser política, mediante el diálogo entre los malienses, y en el campo social, es decir, mediante un amplio programa de desarrollo y de lucha contra la pobreza en todo el país, y en particular en el norte, como se hizo en el vecino Níger, empezando por la renuncia a la militarización y al neoliberalismo, que ha agudizado la precariedad y la miseria. Es triste, según lamenta el informe del grupo parlamentario galo “Sahel”, que los cuatro meses de la intervención francesa hayan costado unos 200 millones de euros; es decir, un monto superior a los fondos dedicados por la cooperación bilateral francesa al desarrollo rural en la última década.
Los problemas estructurales que han conducido al conflicto de Malí siguen intactos, y no van a ser resueltos por la celebración de las elecciones.
De acuerdo con los últimos
informes de la situación actual de Malí, elaborados por Rosa Meneses para El Mundo, es posible hablar de un país
dividido en dos mitades: El norte,
dominado por numerosos grupos islamistas radicales; y el resto del país,
gobernado por débiles autoridades transicionales. Tanto para Meneses como para
Beltrán del Río, esta realidad comenzó a originarse a partir de la rebelión del
pueblo tuareg en contra del poder central.
En el medio del conflicto quedan
los separatistas tuareg, los cuales, bajo la egida del Movimiento Nacional para
la Liberación de Azawad (MNLA), reclaman la conformación de un Estado propio, cansados de la marginación
sufrida durante décadas por parte de los bambara y los franceses en
Malí. Este Movimiento es la manifestación mas extrema del descontento de esta
tribu, que ha encabezado cuatro rebeliones desde el siglo XX.
Como ya se había nombrado antes,
el MNLA, que no es un movimiento homogéneo, se alió para llegar a su objetivo
de independencia con varios grupos islamistas que operan en la zona del Sahel.
Como consecuencia de ello, al conflicto de Malí, ingresaron con más fuerza
agrupaciones islámicas tales como el Movimiento para la Unidad y la Yihad en
África Occidental (MUJAO) y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), las cuales
tienen en común su lógica radical y su objetivo de establecer un Estado
islámico donde rija la 'sharia' (ley coránica).
A ver...
ResponderEliminar¿De qué sirve tener en esta bitácora información copiada de otro lado?
A la gente de Internet... ¿De qué le sirve? ¿Qué nuevo aporte hay?
¿Aprendieron? Mh...
La damos por terminada. Sigan con la otra, pero no hagan "esto" que veo acá.
Averigüen, investiguen, estudien, y al entenderlo, hagan textos de ustedes explicando el tema.
Saludos.